Testimonios

Perlas del Lago (Guatemala), jovenes indígenas y artesanas trans

En el municipio de Santiago de Atitlán ubicado en el departamento de Sololá, en Guatemala, un grupo de jóvenes indígenas y artesanas trans crearon la cooperativa de trabajo Perlas del Lago, desde la que trabajan para reducir la vulnerabilidad social de las personas que integran la diversidad sexual.

La Asociación LAMBDA(un grupo que trabajar por la igualdad, la dignidad y el ejercicio de los Derechos Humanos de las personas de la diversidad sexual en Guatemala) y la Organización Los Amigos de Santiago Atitlán (OLAS), apoyaron la creación de esta microempresa, que contó con el financiamiento de ONUSIDA y la embajada del Reino de los Países Bajos.

El grupo fundador de Perlas del Lago enfrenta una doble discriminación por su condición étnica y orientación sexual, de ahí que la posibilidad de alcanzar una mayor visibilidad y mediante esta el respeto de las personas de Santiago de Atitlán sea uno de los principales objetivos que persiguen Carina, Cris, Lorina, China, Victoria y Camelia.

Como una de sus principales recursos el grupo cuenta con sus artesanías conformadas por pulseras hechas en mostacilla, cristal y tejido, las cuales se presentan en una amplia variedad de diseños y colores, tal como se ve en el sitio http://perlasdellago.wordpress.com/

La lucha de las jóvenes que en su mayoría rondan los 20 años y eligen definirse como personas trans, no es nueva, se remonta a la infancia de cada una de ellas, cuando debieron enfrentar la discriminación en sus propias familias, de vecinos, docentes y compañeros de escuela.

Según recuerda Carina la niñez fue una época dura. “En mi familia casi no sufrí mucho la discriminación porque no sabían lo que estaba haciendo, hasta que en el año 2010 supieron todos que yo soy una persona de la diversidad. En la escuela sí sufrí mucho. Sobre todo un maestro que tuve en 6º año de primaria me discriminaba mucho por mi identidad, me apartaba de mis compañeros y me hacía correr el escritorio, me tenía arrinconada. Eso fue muy difícil para mi persona y mi estudio. Ya de más grande, con mis amigas sufrimos mucho la discriminación por parte de la población de Santiago de Atitlán. Gracias a LAMBDA nos contactamos con gente de la capital y surgió Perlas del Lago como grupo. Hoy ya no hay tanta discriminación, no como los años anteriores”.

Por su parte Cris recuerda que cuando estudiaba sentía el apoyo de sus maestros pero sufría la discriminación de sus compañeros hombres: “Siempre me decían tú eres hueco, no tienes que estar con los hombres, tu lugar es con las mujeres. Por eso siempre estuve con mujeres y niñas. En 4º hubo una maestra –que ahora en paz descanse– que hasta llamó a mi papá y a mi mamá a la dirección para contarles que una vez no me sacó al recreo porque me faltó una tarea y yo me quedé en clase y empecé a pintar un dibujo y después cuando vi los crayones me empecé a pintar los ojos, y entró ella y me gritó: ¿Qué estás haciendo? Tú eres hombre no eres una mujer para que te estés pintando la cara. Ahorita voy a llamar a tus papás. Y llamaron a mi mamá y a mi papá y les dijeron que yo no era normal como lo demás, que tal vez era gay. Así siguió hasta que estudié el básico y ahí los maestros me respetaban. Llegaba al colegio con los ojos delineados, a veces con maquillaje y siempre me respetaban. Pero son las personas del pueblo las que no respetan, a veces hasta los jóvenes empiezan a gritar. Pero ya no todos son iguales, ya es menos la gente que nos trata mal. En mi familia, con mi mamá me llevo bien, al menos ella me aceptó, pero mi papá no me quiere aceptar como soy”.

Parte de la población de Santiago de Atitlán fue sorprendida en una ocasión en que las integrantes del Perlas del Lago aparecieron en el canal Guate Visión mostrando lo que hacían y en su condición de trans. Después de ese reportaje los maltratos se incrementaron, incluso Cris recibió en su Facebook amenazas por parte de vecinos que consideraron que no tiene derecho a usar ropa de mujer. “Me dijeron que yo era una vergüenza, me insultaron y dijeron que todos los huecos deberían ser quemados vivos por usurpar el lugar de las mujeres. No le di importancia y la única respuesta que tengo es la que doy siempre: soy feliz con mi vida, soy feliz tal como soy, me amo tal como soy y nunca cambiaré. Esa es siempre mi respuesta para muchas personas”.

La condición de indígenas y de escasos recursos representa otro escollo importante asegura Cris, porque “la gente se aprovecha, no te deja lugar y no te da acceso a cualquier cosa que uno desea hacer”. Pero esta realidad cambió un poco desde la conformación del grupo. “La verdad es que ahora que nos declaramos y formamos el grupo OLAS ya recibimos invitaciones y tenemos voz y voto en las propuestas. En la Municipalidad tenemos un espacio en la Oficina de la Juventud. Hace poco estuvimos a cargo de la elección de las reinas del Lago y de la Nieve del Pueblo para las Ferias. El grupo de OLAS fue el responsable de todo el montaje del evento, la coreografía, el escenario. A muchos les gustó lo que hicimos, pero a muchos no y comenzaron a preguntar por qué tomaron en cuanta a los huecos. Incluso hasta el mismo alcalde recibió quejas en el Facebook por tomarnos en cuenta y lo tomaron por gay. Algunas personas del pueblo que son cobardes dicen cosas por facebook, pero no dan la cara. El alcalde nos apoyó, nos dijo que sigamos adelante, igual que otras personas del pueblo que nos dicen lo mismo, que ahora que dimos a conocer nuestro arte y nuestro trabajo, no podemos retroceder”, afirma Cris.

La discriminación se atenúa en los centros de salud, donde reciben talleres sobre violencia, charlas sobre salud sexual y les dan preservativos. Para las personas con VIH la situación es distinta porque en un principio no tenían conocimiento sobre los tratamientos, aunque en la actualidad si saben a dónde acudir. Según dijo Camelia, “nuestro sueño y por el que vamos a luchar hasta lograrlo es poder ayudar a personas que están infectadas con VIH, traer una clínica aquí para poder tratar a esas personas que no tienen recursos para ir a la capital a recibir sus tratamientos, o a algunos que pueden ir pero no se puede desenvolver porque no saben el español o porque no conocen el tratamiento. Ese es nuestro primer sueño: lograr nuestra clínica médica en el pueblo y hacer muchas cosas por esas personas”.

Otro sueño-objetivo de grupo es organizar un evento para mostrar “la belleza que hay en Santiago” y tener una reina electa que represente “al orgullo gay en el pueblo”.

Para China, este evento lograría “un impacto muy fuerte para la comunidad y para las personas mucho más fuerte, porque queremos hacerlo al aire libre y que toda la gente se entere. No lo podemos hacer todavía porque hay muchas personas que no nos aceptan. No nos pueden linchar pero nos pueden tratar a botellazos. De todos modos, sería bueno hacer un evento gay para ser reconocidos en Atitlán y en otros lugares”.

Hacia al futuro, las integrantes de Perlas del Lago enfrentan limitantes como la falta de algunos aspectos formales de su mircroempresa que no les permite hacer negocios con empresas y organizaciones que están interesadas en sus artesanías, y la necesidad de contar con mayor infraestructura tecnológica para dar a conocer sus productos.

A la hora de asumir compromisos para continuar con el trabajo del grupo, aseguran que están dispuestas a disponer del 100% de su tiempo para lograr una capacitación que les permita alcanzar los sueños anhelados, sobre todo apoyar a personas infectadas por el VIH, como también lograr mantener la confidencialidad de los resultados de la prueba de VIH que se hacen regularmente, otro aspecto discriminatorio contra el que están decididas a luchar. Tienen mucho por hacer y ganas de hacerlo

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