Testimonios

Violencia, gènero y migración en el Caribe hispano : reescribiendo la nación

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Conclusión (Extracto del libro) 

 

¿Qué significado tiene el concepto de nación para las artistas del Caribe hispano y su diáspora que trabajan a finales del milenio, en un momento histórico donde los movimientos transnacionales son cada vez más predominantes? ¿Es este concepto uno que todavía tiene importancia para estas artistas a la hora de establecer afiliaciones e identificaciones? ¿Hasta qué punto van más allá de la nación en sus planteamientos, desvirtuando/reescribiendo conceptos heredados del siglo XIX? ¿Es la violencia presente en la obra de estas artistas una respuesta a la opresión sufrida por el (neo)colonialismo y la imposición de una identidad estática y homogénea? ¿Cómo la representación de la violencia les sirve para subvertir normas hegemónicas?

Estas son algunas de las preguntas que me formulé al empezar a trabajar en este libro y que he intentado responder a lo largo de sus páginas.La obra producida por artistas del Caribe hispano a finales del si-glo XX es una rica en ambigüedades y contradicciones. A la hora de seleccionar las artistas incluidas en este libro, me decanté fundamentalmente por mujeres que, por motivos de exilio, inmigración y viajes constantes, participan de los movimientos transnacionales contemporáneos.

Situadas en una posición “tra(ns)” (entre naciones, entre identidades, entre idiomas), estas artistas hacen uso del travestismo, la traducción, el traslado, el transnacionalismo para situar sus expresiones artísticas en el movimiento y la ambigüedad, a menudo también en la contradicción. Sin embargo, no podemos decir que vayan más allá del concepto de nación hacia una postnación donde la identidad nacional ya no tenga importancia. Lo cierto es que todas ellas se identifican de una manera u otra con una o varias naciones y su obra artística recurre a la historia y la cultura de sus respectivas naciones de origen. 

Achy Obejas, igualmente, como muchos escritores cubano-americanos, hace constantes referencias a la isla y toda su obra es una respuesta a esa nostalgia típica de los exilia-dos cubanos en los Estados Unidos, para los cuales la idea de Cuba forma parte de su imaginario cultural. Es decir, a pesar de encontrarse en el exilio, la idea de la “madre patria” influye, de una manera u otra, en la obra de todas estas artistas.

Sin embargo, estas mujeres no aceptan la idea tradicional de nación heredada de los movimientos independentistas latinoamericanos del siglo XIX. Para ellas, ese concepto resulta altamente opresivo ya que se afinca fundamentalmente en una visión patriarcal, racista y clasista del ciudadano, definido como hombre blanco, de clase media-alta.

Todos aquellos que no se ajustaban a esta idea quedaban situados en los márgenes (o directamente fuera) de la nación y eran clasificados como los Otros.

Las mujeres blancas tenían la posibilidad de entrar en la nación como objetos, como símbolos de la propia “madre patria” que, siguiendo el romance nacional, sería conquistada por el hombre ilustrado y civilizado para formar la nueva familia nacional. Las artistas incluidas aquí se sienten terriblemente incómodas frente a esta noción de la nación.

Por una parte, esta cuestión está siempre presente en sus obras pero, por otra, constantemente reescriben la nación, difuminando sus límites geográficos e ideológicos para dar ca-bida (y a veces preeminencia) a seres en los márgenes. Estas artis-tas/escritoras, además, enfatizan el movimiento entre naciones como forma de resistencia al presentar subjetividades diaspóricas en sus obras. Estas subjetividades van a difuminar, no sólo los límites de la nación, sino también otros conceptos de identidad, como la raza, el género y la sexualidad.

En el caso de Loida Maritza Pérez e Irene Vilar, ambas reescriben la nación desde la locura y el suicidio, presentando prácticas feministas transnacionales que muestran los sistemas patriarcales opresivos tanto de los Estados Unidos como de la República Dominicana (en Pérez) y Puerto Rico (en Vilar). Mientras que Pérez presenta personajes que se mueven continuamente entre identidades, intentando superar el trauma del desplazamiento mediante una concepción de la nación flexible y emocional, no situada en un espacio geográfico concreto sino en la propia memoria


Alcaide Ramírez, D. (2012). Violencia, gènero y migración en el Caribe hispano : reescribiendo la nación. New York: Peter Lang AG.

 


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