Prensa escrita

Violencia y complicidad: video de trans golpeado

¿Cuándo se sabe que una sociedad esta enferma de violencia?

Un video filmado por medio de comunicación de Honduras esta siendo viral en las redes sociales. Una joven transgenero es golpeada por militares y civiles cuando esta reclama un pago por servicios sexuales a un muchacho con vehiculo doble cabina. La crueledad con que se ven los golpes en el rostro, en la cabeza y en el cuerpo es narrada por un periodista detallando la situación.

 Lo increible es la desproporción y el dolor de ver caer a la victima, desmayada, luego de la golpiza quedando como un caso más que ver en la nebulosa  de videos y filmaciones que perviven en la red.  Tenemos ya indiferencia ante estos casos. Pareciera que esto ya esta sancionado y que el solo hecho de estar filmado ya es suficiente. 

Hay un sentido que estamos olvidando todos los dias. No podemos convivir ya mas tiempo con la indiferencia y la seudo-tolerancia que nos hace complices de la macro-violencia.

La macro-violencia es el sistema de totalitarismo en una sociedad, es la ideología del terror y el miedo y, de nuestra parte,como ciudadanos, la irrupción en masa a la complicidad. Partes de nuestra sociedad están invadidas de totalitarismo y un goce temible de autoritarismo, que algunas veces se disfraza de machismo y otras de feminismo, unas veces lleva uniforme otras tatuajes mareros de grupos criminales, y que conlleva a una violencia de genero que esta marcada fuertemente en las personas de la diversidad sexual.

Lesbianas, gays y transexuales viven presos de una violencia simbolica -presente en el discuros de la religión, en las aulas educativas, en los trabajos y fueretemente afianzada en nuestras relaciones sociales- y de la violencia latente, fisica si se quiere, que toma nuevos rostros y ejerce multiples mecanismos de ejercer terror y miedo.Sea donde sea, los sentimientos ante estos actos de violencia es ya inexplicable. Se esta volviendo peligrosamente común que lo militar, lo civil y lo delincuencial convivan en un factor común: la homofobia y xenofobia. Este odio a lo diferente, a lo que nos cuestiona la aceptación de otro ser humano, es un comun denominador para ejercer la macro-violencia. Este acuerdo tacito de callar y ver, de reclamar por las redes sociales, de mostrarnos indiferentes se esta volviendo un factor de complicidad.

Una sociedad se enferma de violencia, cuando hay una epidemia de indiferencia y signos de tolerancia políticamente correcta. Cuando no podemos hablar frente a un hecho que vulnera la dignidad de otra persona. Cargamos como seres humanos un sentimiento fuerte de empatia y sensibilidad a nuestro entorno, pero lo hemos ido perdiendo consecutivamente con otros seres humanos. Inclusive podemos llegar a avalar los signos mas fuertes de violencia, por que creemos, tal vez intimamamente, que eso nos purga, que eso nos exonera de la culpa, del camino del pecado social por aceptar a un otro, sea de diferente sexo, color, credo u orientacion sexual.

La pregunta que debemos hacernos es: ¿en que momento, esta epidemia de violencia, nos ha hecho menos humanos?

 


Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua